Metacrilato grueso, impreso con los colores de tu comercio y tu QR de fidelización en el centro. Tus clientes lo ven al pagar, lo escanean mientras esperan el cambio y se van con tu tarjeta en el móvil.
El momento en que tus clientes sacan el móvil para pagar es justo cuando pueden escanear. El expositor convierte ese gesto en tarjetas instaladas.
Formato de mostrador estable en metacrilato grueso, legible desde ambos lados de la caja. Trabaja en cada cobro.
Tu logo, tu nombre, tu recompensa y la plantilla de tu tarjeta: lo imprimimos a juego con tu programa, listo para usar.
«Escanea y llévate tu tarjeta de fidelidad»: la instrucción cabe en una línea. Tus clientes se apuntan sin molestar a tu equipo, incluso en plena hora punta.
Sin suscripción oculta: el expositor es una compra única.
Pide tu expositor junto con tu tarjeta: todo llega a la vez, listo para captar clientes.